“El Tantra es una escritura sagrada, auspiciosa, llena de méritos,
capaz de otorgar la perfección del Moksha.
Debe conocerse a través de sus cualidades secretas y profundas,
pues muestra a los yoguis el camino hacia la Liberación”.
Shiva Samhita
La extensa sabiduría originaria del subcontinente indio proviene principalmente de dos tradiciones: las tradiciones védicas y las tradiciones tántricas. Practicantes y maestros de la tradición afirman que al sistema védico se le conoce como aquello que es exhalado por la boca del señor Vishnu, o “Nigamas”; y al sistema tántrico como aquello que es exhalado por la boca del señor Shiva, o “Agamas”. Las dos tradiciones son sistemas paralelos de enseñanza provenientes de la misma fuente de conocimiento, el Sanatam Dharma, y en busca del mismo propósito fundamental: la liberación, la trascendencia, el Moksha.
Ahora, ¿por qué surge la necesidad de desarrollar dos sistemas paralelos? ¿Cuál es la historia del Tantra? ¿Qué significa Tantra? Hoy en día, en occidente existe una errónea comprensión y una gran tergiversación de lo que el Tantra es, llevándolo a falsas concepciones de ritos sexuales y banalizando su verdadera trascendencia, que se mantiene inmaculada en la conciencia de aquellos que han sabido preservar los códigos primordiales de estas enseñanzas. Por esta razón, es muy importante aclarar los conceptos principales y dar una breve reseña histórica para contextualizar y entender con mayor profundidad todo lo que el Tantra contiene.

Tantra y Agama
El significado etimológico de Tantra está compuesto por la conjunción de dos sílabas sánscritas: Tan y Tra. Tan significa expandir, extender, estirar; y Tra significa liberar, salvar. De esta forma, el Tantra es un sistema de conocimiento que permite aprender las técnicas para expandir, extender o estirar la conciencia hacia la Liberación. Extender la conciencia humana hasta que sea unificada en la Conciencia última, la cual trasciende por mucho los rasgos y limitantes de estos sistemas humanos. Es coordinar la conciencia individual a través de resoluciones energéticas hasta que se fusione progresivamente con la Conciencia Universal. Por ende, se le entiende como un compendio de conocimientos y prácticas que enseñan el camino de Liberación.
“El Tantra es la resolución energética
que coordina el Universo Todo.
Es la resonancia física que produce
la activación total de cada uno
de los fotones que existen"
Sri Mataji Shaktiananda
Ahora vale la pregunta, ¿de dónde provienen la mayoría de las enseñanzas tántricas? Como vimos al inicio, los Agamas son las escrituras tántricas que son narradas, descritas y exhaladas por la boca del señor Shiva, y conforman el gran compendio de enseñanza de los tantras. La gran mayoría de los Agamas o textos tántricos son en forma de conversación entre Shiva y Parvati, Padre y Madre del universo según esta cosmovisión, donde a veces Shiva es el Maestro y Parvati su aprendiz, o viceversa. Shiva y Parvati toman diferentes nombres dependiendo de las manifestaciones que toman lugar dentro del imaginario. Por ejemplo, en el Vijñāna-bhairava-tantra la conversación es entre Bhairava y Bhairavi, que son dos manifestaciones energéticas de Shiva y Parvati. Desde un entendimiento profundo, se entiende que esta asociación entre Shiva y Parvati es la unión de la kundalini o Shakti individual con la Conciencia (Shiva) Universal.
E

En contraste con la Tradición Védica, no existe un entendimiento sistemático del desarrollo del Tantra, es decir, no hay una sola disciplina unificada que abarque todas las posibilidades filosóficas o prácticas de los textos tántricos en sí. En la literatura védica existe el desarrollo progresivo de los Vedas, Aranyakas, Puranas y Upanishads. Las prácticas tántricas, por otro lado, se desarrollaron y declinaron en ciertas regiones de India, y la mayoría del conocimiento pasaba de Maestro a discípulo en tradición oral. De esta forma, como se introdujo al inicio del texto, el tantra se desarrolla como un sistema paralelo, revelado posteriormente a los Vedas como tal. Los sabios y Rishis desarrollaron dos sistemas para alcanzar la realización y trascendencia última. ¿Por qué hubo tal necesidad?
Dentro del sistema védico existían ciertas limitantes. Primero, era un sistema con mucha disciplina y rigurosidad, donde era necesario comenzar desde temprana edad para tener la educación correcta dentro del sistema, ya sea en aprender la gramática, el sánscrito, la métrica y los cantos (todo lo que se conoce como los vedangas). Era necesario comenzar el estudio desde niños, para mantener el rigor y disciplina que demandaban los rituales y prácticas. No era un sistema abierto para todo tipo de gente ya que solo se dirigía a determinado grupo de personas y castas brahmánicas.
Por ende, quizás entre mucha más razones, los sabios se dieron cuenta de la necesidad de desarrollar un sistema abierto para toda clase de personas, sin importar castas, sexo o edad y que superara ciertas dificultades en la transmisión del conocimiento que se habían dado en los siglos anteriores.
El Tantra surgió como una respuesta a la necesidad intrínseca de liberación. Todo aquel con un genuino deseo de liberación podía entrar al sistema tántrico sin tener ningún conocimiento previo. Los antiguos sabios, desde su bondad y sabiduría, buscaban el beneficio para todos los seres y la elevación del ser humano a estadios más altos de Conciencia.
También hay una cualidad energética distinta, la cual depende del Yuga o era astrológica en curso durante el tiempo en que se revelaron sus escrituras. Si bien esto es explicado en otro artículo del Blog Samkhya podemos afirmar que los Vedas corresponden a Satya Yuga, la ancestral era de Oro de la humanidad, y los Tantras al Kali Yuga, la más reciente era oscura de la cual hasta ahora estamos emergiendo. En vista de que durante cada era astrológica de la humanidad se revela una cualidad diferente de la enseñanza védica, es interesante ver la correspondencia, por ejemplo, del Kali Yuga con los shastras tantrikas.
Lo que hemos descrito no quiere decir que el sistema védico discriminaba a las personas, sino que la rigurosidad de sus prácticas demandaba la necesidad de comenzar a una corta edad. Antiguamente, en la tradicional sociedad brahmánica no era posible comenzar el estudio védico a los 40 años y aprender todas las complejidades de los rituales. De esta forma, hubo la necesidad de desarrollar un sistema paralelo. El abordaje práctico era diferente pero los dos sistemas tenían como propósito la búsqueda de la Verdad última, de la Realidad Trascendente. Además, al corresponder los Vedas con Satya Yuga, se requiere de un cierto nivel de conciencia propio de esa época, para comprender sus profundos mensajes. Por estas razones, son considerados como sistemas paralelos de conocimiento.
Las culturas tántricas alcanzaron su pico entre el siglo VII y VIII, donde existía el florecimiento de muchas tradiciones a lo largo del subcontinente indio. Entre las tradiciones principales estaba el Vaishnavismo, el Shaktismo y el Shivaísmo, (los cuales son las tradiciones que enaltecen como deidad suprema a Vishnu, a la Mahashakti y a Shiva, respectivamente), las cuales a su vez se podían subdividir en diferentes tradiciones, hasta alcanzar linajes únicamente familiares que preservaban sus prácticas por generaciones. Por ejemplo, dentro del Shivaísmo existen las tradiciones principales de los Pashupata, los Vira Shaiva, los Siddhanta Shaiva y el Shivaísmo de Cachemira, que a su vez se ramifican dependiendo de sus prácticas y rituales en diferentes linajes.
“Nunca hay la más mínima separación entre Śakti y su Anfitrión (Śiva);
así, porque no puede haber separación entre una cualidad y aquello en lo que hereda,
el Poder (śakti) del Ser Supremo es en sí mismo Supremo (parā).”
Vijñāna Bhairava Tantra
Cuatro divisiones del Tantra
Cada tradición y escritura tántrica se puede dividir en cuatro secciones principales. Posiblemente las divisiones no están totalmente claras en las escrituras, pero al leerlas cuidadosamente encontramos cuatro temas principales: Jnana, Yoga, Kriya, y Carya.
En la sección de Jnana encontramos todo lo referente a la filosofía y cosmogonía de la tradición. Los principios ontológicos sobre la creación del Universo, los conceptos del conocimiento, las experiencias de Samadhi. Aquí también se encuentra el desarrollo de los Tattvas o principios del Universo, que en la filosofía tántrica del shivaísmo son 36 principios en contraste con los 24 de la filosofía Sankhya.
En la sección de Yoga encontramos las prácticas yóguicas centrales que cada sistema ha desarrollado dentro de su tradición. Cada tradición tiene sus propias formas de describir y ejecutar sus prácticas, y se pueden diferenciar grandemente al sistema conocido de Hatha Yoga. Algunas tradiciones hablan de 8 extremidades del Yoga, como es el caso de los Yoga Sutras de Patanjali, pero hay otras que hablan de 6, 9 o 10 extremidades del Yoga. Por ejemplo, en el Tantraloka de Abhinavagupta (célebre maestro tántrico de Cachemira del siglo XI) se habla de Shadanga Yoga o las 6 extremidades del Yoga, las cuales son: Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana, Samadhi y Sattarka. Abhinavagupta no habla sobre las prácticas externas de yoga, como son Yama, Niyama y Asana, sino que va directamente a las prácticas internas que llevan a la elevación gradual de la conciencia hasta la iluminación. De esta forma, cada tradición tiene su propio enfoque práctico al sistema yóguico.
La sección de Kriya lidia con los rituales particulares a cada tradición. Esta parte es muy importante y central porque se aprende a ejecutar las ceremonias de adoración hacia las deidades. Solo bajo la guía de un Guru o Maestro, y las ceremonias de iniciación, se puede comprender a cabalidad la parte ritualista de cada sistema.
En la última sección de Carya encontramos las disciplinas, reglas y regulaciones que cada tradición contiene. Se refiere a las disciplinas que el discípulo tiene que seguir después de tomar iniciación dentro de un sendero. El Maestro va a observar si el discípulo es competente o no en seguir las reglas y regulaciones, y el discípulo se compromete en seguir los códigos de conducta del sistema.
La Esencia
La esencia del Tantra consiste en seguir detalladamente las enseñanzas de un Maestro. Sin un verdadero Maestro, no es posible avanzar hacia la realización última del Ser. Dentro de la literatura tántrica existen muchos libros, prácticas y escrituras, que una vida no alcanzaría para comprender todo el compendio de conocimiento dentro de los Shastras. Esto más que aclarar puede confundir y oscurecer a los practicantes si no cuentan con la guía de un Ser Realizado. Sin la guía de un verdadero Gurú, no se puede alcanzar el conocimiento supremo, ya que mucho del lenguaje es encriptado y codificado para proteger la sabiduría que contiene. Sin la adecuada purificación y preparación, las personas pueden mal utilizar las enseñanzas y prácticas contenidas en las escrituras. Solo el verdadero conocimiento puede dar liberación, y este solo se recibe a través de la palabra del Gurú. La Gracia del Gurú es lo más bendito, no la erudición de los Shastras, ni el verbo exacerbado, ni las austeridades más severas o las agitaciones del esfuerzo. Es la fuerza y Gracia del Gurú, aquel que disipa las sombras, lo que otorga liberación. Esta es la esencia. Solo un verdadero Maestro puede revelar los códigos y guiar al discípulo en el camino de la rectitud hacia su propia realización.
“Convertirnos nuevamente en la luz,
después de estas experimentaciones humanas,
físicas, retornar sin materia al Principio del Ser,
al estado cuántico del Ser.”
Sri Mataji Shaktiananda
Bibliografía
- Christopher Wallis alias Hareesh (2017) UNA TRADUCCIÓN DEL VIJÑĀNA-BHAIRAVA-TANTRA
- M. P. Pandit. Kularnava Tantra Rito de las cinco cosas prohibidas. Traducción de GOVINDA (2000) Primera edición española.
- Tantra, the Path of Ecstasy. Georg Feuerstein.
Swami Siddhananda, Jose Luis Figueira - Mesa de investigación y redacción del CLEV.

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