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Tridosha, las corrientes de Vida según Ayurveda

5 agosto, 2022

“Así como el universo te contiene, tú igualmente lo contienes.

No existe ninguna sustancia ajena a tu Ser,

aunque no prodigues esta comunión, existe.

Configuras desde lo que eres lo que el sistema Es”.

Mataji Shaktiananda.

Tridosha y Prakruti en Ayurveda

Ciertamente la noción de tridosha es el eje de todo el sistema medicinal de Ayurveda. Sin su entendimiento no es posible comprender un diagnóstico sobre cualquier condición en especial, ni tampoco la diversidad de tratamientos que esta ciencia ofrece para aliviar la enfermedad y buscar salud y longevidad. Sin entender las tres doshas ningún tipo de alimentación ayurvédica sería adaptable a un individuo en particular, ni se podrían determinar las terapias, los hábitos, los horarios, las temperaturas y ambientes, olores y sabores, entre otros, que a cada quien benefician según su constitución propia. En suma, no hay Ayurveda, en absoluto, si no se entienden las doshas conocidas como Vata, Pitta y Kapha.

Se trata de las bioenergías fundamentales de la naturaleza, presentes en nuestra fisiología tanto física como sutil. Se pueden describir, en términos generales, como los “humores” que gobiernan el cuerpo físico y los cuerpos sutiles, incluyendo la mente y las diferentes koshas o “envolturas del ser”. Pero las doshas no son exclusivas al ser humano, pues están formadas por combinaciones de los 5 elementos. Vata: aire y éter; Pitta: fuego y agua; y Kapha: agua y tierra. Así, tridosha se extiende por toda la creación, desde nuestro cuerpo hasta las plantas, animales y minerales de este vasto universo. De hecho, en algún punto todo en el mundo se relaciona con una de estas frecuencias bioenergéticas, las cuales fueron decodificadas por los Sabios védicos dentro del sistema medicinal más completo y antiguo que se conozca.

De este modo, para lo que compete a Ayurveda como ciencia de longevidad, cada uno de nosotros tiene una constitución específica de elementos regentes. Dicha configuración es conocida como Prakruti, un concepto determinante a la hora evaluar a una persona. Todos contenemos las 3 doshas y los 5 elementos, pero cada ser se compone de una gradualidad particular (Prakruti) de éstos por motivos kármicos. Así, el cuerpo y la mente que habitamos, con todas sus fortalezas, debilidades y tendencias naturales, expresan las condiciones vitales necesarias y justas para nuestro Ser.

Las cualidades de la energía y Vikruti

Sin embargo, esas “condiciones iniciales”, o esa “distribución energética específica” de Prakruti, tiende a alterarse durante nuestra vida. Tiende a cambiar, mutar, trayendo así desbalances que se hacen notorios con el tiempo y que responden enteramente a nuestras decisiones en cuanto a: ahara  (alimentación), vihara (acciones), achara (estilo de vida), vichara (procesamiento mental, pensamientos), todo sujeto a la expresión de nuestros contenidos kármicos, como bien lo contemplan las Ciencias Védicas. Esos desbalances que llegan con el tiempo se conocen como Vikruti

En esas alteraciones de la composición original entran también en juego las maha gunas, las cualidades de la energía y el universo conocidas en el Veda como sattva o armonía, rajas o turbulencia, y tamas u oscuridad o inercia, modulando así la naturaleza elemental contenida en las doshas. En síntesis, cada quien parte desde un umbral cero específico y único, y dependiendo de sus inclinaciones puede alterar su composición de una manera u otra, de Prakruti a Vikruti. Ahora bien, la cualidad de ese vikruti estará determinada también por las maha gunas rajas y tamas, condicionando así la posible aparición de desequilibrios y enfermedades tanto en el cuerpo físico como mental,  en mayor o menor grado.

Se puede tener la constitución que sea, bajo cualquiera de las combinaciones posibles de tridosha, y aún así todas pueden alcanzar una vibración sáttvica, expresando pureza y armonía. Eso sería en Ayurveda sinónimo de una salud real o swastha. Pero esas mismas constituciones pueden desviarse, conllevando así a estados degradados del cuerpo y la mente que traduzcan desorden y malestar. En ese sentido pareciera que la joya de Ayurveda, así como funciona con las demás Ciencias Védicas, es justamente el autoconocimiento; saber quiénes somos a través de qué energías nos gobiernan, para vivir en función de su armonía en pos del bienestar, el balance y la vibración de sattva. Quien conoce la constitución bioenergética de su continuo mente-cuerpo está capacitado para conducir con mayor conciencia su vida, sus hábitos, y por ende tiene una mayor libertad de conciencia. Esa es la gloria del ser despierto dentro del contexto de las ciencias del Veda, y ese es uno de los ejemplos más claros sobre cómo estos conocimientos trascendentes pueden propiciar un estilo de vida consciente y coherente para un practicante sincero.

“Aquel que conoce su cuerpo desde todos los aspectos

y también las enfermedades, no se confunde en sus acciones”.

Charaka Samhita

Vata, la unión de Vayu (aire) y Akash (éter)

Las cualidades de Vata son las mismas de sus elementos: el movimiento, el frío, la ligereza y la adaptabilidad. Las personas con alta proporción de Vata suelen ser de mentalidad creativa, ingeniosos, pero al mismo tiempo un tanto distraídos y con tendencia a la delgadez física. Sus fortalezas se asocian a su facilidad para adaptarse al cambio, mientras que pueden padecer una falta de estructura en áreas de la vida como la memoria, la voluntad y la concentración.

En general Vata rige sobre los procesos del cuerpo que se relacionan al movimiento y a espacios vacíos que cargan aire. Donde hay dolor hay una alteración de Vata, por ejemplo. El frío del aire debe ser compensado con calor y humedad, pues tienden a secarse interna y externamente. En suma, un estudio completo tendría que tener lugar para comprender más, pero a todas luces podemos ver que Vata es una dosha fundamental en cuanto rige sobre el movimiento como tal en el cuerpo y en todo lugar de la naturaleza.

Pitta, la unión de Agni (fuego) y Jala (agua)

Las cualidades de Pitta son la transformación, la intensidad, la pasión y la alta energía. Las personas con alto contenido de Pitta pueden ser competitivas, decididas, tercas y autocentradas. Tienen una constitución atlética naturalmente y se inclinan a la actividad física. Sus fortalezas se asocian al liderazgo y a la facilidad de tomar acción de manera contundente y determinada, así como a la inteligencia, mientras que en sus desbalances se pueden volver agresivas e irritables, como también obsesivas y controladoras. Por lo general hay una capacidad de trabajo y ejecución notoria y eso los hace destacar entre los demás.

En general Pitta rige sobre los procesos del cuerpo que se asocian a la transformación, como por ejemplo el metabolismo y la digestión. Donde hay irritación, hay una alteración de Pitta. El calor del fuego debe ser apaciguado con la frescura del agua, pues tienden a “sobrecalentarse” interna y externamente. Así, son temas de profundo estudio, que pueden apenas introducirse en un texto como este.

Kapha, la unión de Jala (agua) y Prithvi (tierra)

Las personas con alto contenido de Kapha suelen ser de facciones y contextura gruesa. Las caracteriza la estabilidad de la tierra y la emocionalidad del agua, por lo que suelen ser amables y empáticas. Sus debilidades pueden tender a la pereza y la inacción, así como a la melancolía en algunos casos. Mientras tanto, sus fortalezas son la ecuanimidad y el estoicismo, son buenos amigos y no suelen ser autocentrados.

En general Kapha rige sobre las grasas del cuerpo, así como sobre el sistema linfático, el sistema reproductor y la brillantez de los ojos, la piel y el cuerpo sutil (también conocida como Ojas). La inercia de la tierra debe ser removida con el calor del fuego y el movimiento del aire para no caer en el estancamiento. Sin embargo, para comprender más se debe estudiar a profundidad esta dosha en particular.

Conclusiones

Todo ser humano contiene las 3 doshas porque son responsables de la funcionalidad del cuerpo y la mente, e incluso contenemos sus subcomponentes, o subdoshas, también. Sin embargo, éstas pueden expresarse en mayor o menor grado en la mente o en el cuerpo dependiendo de cada quien. De igual forma se expresarían esos desbalances energéticos. Conocer a detalle nuestra propia constitución o Prakruti permite evitar la tendencia a esas formas concretas de Vikruti de cada bioenergía. Así es como Ayurveda cuenta con las herramientas necesarias para conducir una vida dichosa, saludable y longeva. Quien conoce estos principios se puede sanar, y más aún, puede prevenir la enfermedad permitiéndose una vida con mayor bienestar y conciencia en todo momento.

“Vata, Pitta y Kapha, el grupo de las tres Doshas,

en sus estados de equilibrio y en sus estados de desequilibrio,

le dan vida al cuerpo y también lo destruyen”

Ashtanga Hridayam

Centro Latinoamericano de Estudios Védicos – Área de Ayurveda

1 Comentario

  1. Hola! Gracias!¡Excelente información

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