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Rashis, las 12 experiencias del Alma según la Astrología Védica

4 abril, 2022

“Cada cuerpo celestial cuenta con su propia vida,

en conexión y correspondencia con el principio creador.

Es justo alcanzar fuerzas y disponerse colocando así

una atención firme en cómo operan y qué reportan.”

Mataji Shaktiananda .

“La rueda de la Ley con 12 radios no decae, ya que gira en torno a los cielos.” 

Rig Veda.

La Astronomía según el Veda

Como hemos estudiado en entregas anteriores, la ciencia del Jyotish es el primer sistema de astrología que aparece en la historia de este ciclo de la humanidad, aproximadamente 10,000 años atrás, a partir de la revelación de los Rishis o Sabios védicos en la zona de los Himalayas. Fue esta tradición de practicantes férreos, mujeres y hombres devotos del cosmos, quienes decantaron el sistema védico capaz de interpretar los movimientos de los cuerpos celestes y su impacto sobre la vida humana.

Entre muchísimas disciplinas inherentes al vasto conocimiento del Jyotish, aparece la astronomía védica, mejor conocida con los nombres de Gola y Ganita, dos ramas que estudian el movimiento espacial y físico de los planetas. Estas disciplinas establecen sus bases en textos como el Surya Siddhanta, escritura del siglo III aproximadamente en donde, por ejemplo, ya se conocía la forma esférica de la Tierra, y se podían calcular con exactitud eventos como eclipses, lunas llenas y nuevas, conjunciones entre planetas, entre otros. Esto resulta impresionante al tener en cuenta el hecho de que unos 12 siglos después en Occidente aún se creía que la Tierra era plana, e incluso se asesinaba en nombre de esa creencia. Con esto, una vez más, podemos constatar los avances en ciencia y conciencia por demás sorprendentes del Sanatam Dharma y su inestimable legado milenario.

Las constelaciones, el sendero del Alma y del Sol

En la casi infinita lejanía en la que se nos presentan los astros, visibles de una forma especial en noches estrelladas y deslumbrantes, nos separan de aquellas luces cósmicas decenas, cientos o incluso miles de años luz. Sin embargo, dicen las escrituras que esos fotones que han viajado inimaginables distancias en el inmensurable cosmos son el Jyotir mismo, la irradiación de luz primordial del Ser. Así es como esas constelaciones lejanas tienen un efecto tangible en nuestra vida, en nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra realidad toda.

Estamos hablando de los Rashis, las constelaciones o signos zodiacales conocidos hoy por hoy y desde hace milenios. La bóveda celeste observable contiene 88 constelaciones identificadas por el ser humano a nivel cultural y también científico, con sus coordenadas establecidas y toda una cosmovisión relacionada a cada una. No obstante, el conocido Zodiaco astrológico contiene sólo 12 de éstas, que son las más importantes de todas para efectos de una lectura astrológica.

Los jyotishis o astrólogos védicos se dieron cuenta de que todos los cuerpos celestes del sistema solar transitaban por una misma elíptica alrededor del Sol y de la Tierra, conocida en Occidente con el nombre de Zodiaco o cinturón zodiacal. Esa elíptica, determinada por Gola y Ganita, es la que contiene las 12 constelaciones conocidas como Mesha, Vrishabha, Mithuna, Karka, Simha, Kanya, Tula, Vrishchika, Dhanu, Makar, Kumbha y Mina, nombres tradicionales que se encuentran en shastras, tratados, como el Brihat Parashara Hora. Éstas luego serían tomadas por los babilonios para construir el sistema occidental, quien hace menos de dos mil años las rebautizó con los nombres de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis, respectivamente.

A todas luces la concepción de los 12 Rashis es de capital importancia. Sobre todo cuando comprendemos que éste es el sendero que transitan el sol, la luna y los demás planetas año tras año. Por su parte el sol, el gran emanador de la vida en nuestro sistema solar, se carga de estas 12 frecuencias energéticas provenientes de los 12 signos. Es por eso que existen 12 energías solares o 12 Adityas en la Tradición, 12 posturas en el Surya Namaskar o Saludo al sol (del Hatha Yoga), y así. El número 12 siempre ha estado presente en los conocimientos espirituales humanos más conscientes. Se ha cargado de simbolismos, misticismos y esoterismos que comprenden esa esencia solar de nuestra vida y nuestra genética. Por eso existen cosmovisiones como las 12 pruebas de Hércules, por eso hubo 12 apóstoles de Jesús, entre muchos otros fenómenos similares.

Es importante decir que todos los seres humanos experimentamos los rayos celestes provenientes de las 12 constelaciones zodiacales, y que por más de que la jerga popular de los horóscopos nos haga decir y pensar que solo somos un signo, en realidad somos todos los signos y contenemos la totalidad de la emanación lumínica del cosmos que nos rodea, cuyo origen está en otras constelaciones a decenas, cientos y miles de años luz de aquí.

12 experiencias del Alma

Según el Veda estos 12 Rashis, en sus numerosísimas posibilidades de combinación con los 9 planetas del sistema védico, contienen el mapa de experimentación posible para la vida humana. Debemos entender que los planetas modulan cada aspecto de nuestra vida, y que a su vez esos planetas se mueven a través de un cinturón zodiacal en donde cada signo los dota con una impronta específica de energía, concretando una combinación que determina la cualidad de un resultado astrológico particular para nosotros. 

Es mucho lo que se puede y se debe decir al respecto de esto. Las alternativas de combinaciones y matices desbordan los cálculos resultando en millones y millones de posibilidades. Sin embargo, estas variables son susceptibles de ser diagramadas por los astrólogos, quienes luego pueden interpretar el complejo conjunto de influencias planetarias y brindar una lectura clara y precisa sobre el karma de un Alma, de un colectivo o incluso del planeta en general. 

De los Rashis depende la vida misma, los planetas modulan la energía de las constelaciones y la direccionan en ámbitos específicos que luego nosotros experimentamos. El estudio a detalle de este saber se realiza mediante la lectura de un documento llamado Kundli o Kundali, la carta natal que se genera con la hora y el lugar de nacimiento de una persona, y que contiene a su vez varias cartas adicionales. En el Kundli se visualizan los Rashis y su contenido, cuando hay planetas o cuando no los hay, los aspectos de la vida que cada uno gobierna, entre muchos otros factores de interés.

No obstante, para dar cierre al presente artículo podemos simplemente considerar la estructura de los 12 Rashis para llegar a una concepción más completa y abarcante. Por supuesto, varios libros podrían ser escritos al respecto de esta materia. Por lo pronto podemos tener en cuenta algunos fundamentos, suficientes como para tener una idea global de las cualidades de cada Rashi y la experiencia humana y espiritual que representa.

El viaje interno por las constelaciones 

Mesha (Aries) es el inicio del Zodiaco, y por ende representa la cabeza como parte del cuerpo fractal macrocósmico que existe en el firmamento. Está hecha de Fuego y representa el inicio del sendero, dotado con una potencia enorme. 

Le sigue Vrishabha (Tauro), que representa el rostro y la garganta en su fractalidad cósmica. Tauro representa lo que entra y sale de la boca, la alimentación y la comunicación, así como la belleza y el deleite de los sentidos, la familia, entre otros.

Mithuna (Géminis) son los brazos, el primer momento del sendero en donde hay dualidad. Es la mente racional y la creatividad sin medida. 

Karka (Cáncer) representa el pecho y el corazón del Zodiaco, es una constelación empática y de conexión emocional, regida por el agua, sensible, introspectiva. 

Simha (Leo) se ubica en el plexo solar sideral, no en vano es regida por Surya, el Sol mismo. Es fuente de autoridad y representa jerarquías mayores y líderes. 

Kanya (Virgo) es el ombligo del Zodiaco, representa a la Virgen, una forma de la Shakti o el femenino universal. 

A Kanya le sigue Tula (Libra), el vientre del firmamento, y es la constelación opuesta a Aries, entonces allí ya no domina la individualidad sino la colectividad, el otro, la comunidad. 

Seguimos y encontramos Vrishchika (Escorpio), que es la zona de la base de la columna vertebral, el sacro, la zona del primer chakra. Allí se aloja lo oculto, es una constelación mística, el inicio del sendero interno más profundo. 

Dhanu (Sagitario) representa los muslos, y simboliza el estadío posterior a la iniciación que hay en Vrishchika. Sagitario es el Dharma, regido por Júpiter, el encuentro con el Maestro espiritual. 

Makar, Capricornio, son las rodillas, un lugar de trabajo duro, en donde las bendiciones del Alma ganadas en Dhanu deben establecerse con un trabajo interno mayor. 

Kumbha, Acuario, es el vaciamiento del ego, su símbolo es una vasija ofrendando agua; es uno de los lugares más próximos a la realización del Alma. 

Y por último Mina, Piscis, representa la liberación del Ser, los pies del ser cósmico macrocósmico, en donde la única dicotomía restante es el retorno a una nueva encarnación o la partida del Ser a planos superiores. 

Así el Alma culmina una evolución, habiendo experimentado las 12 esencias estelares que configuran las bases de su vida.

Los invitamos a que exploren en mayor detalle las descripciones de los signos en las publicaciones que se han hecho desde el CLEV:

Mesha – Aries

Vrishabha – Tauro

Mithuna – Géminis

Karka – Cáncer

Simha – Leo

Kanya – Virgo

Tula – Libra

Vrishchika – Escorpio

Dhanu – Sagitario

Makar – Capricornio

Kumbha – Acuario

Mina – Piscis

Centro Latinoamericano de Estudios Védicos – área de Jyotish

8 Comentarios

  1. Muchas gracias por compartir este interesante artículo! 🙏

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    • Fascinante y de gran calidad la información… Confío de que cada vez más el Jyotish se mostrará al mundo entero!
      Gracias Miles!!! 🙌🏻ONS🙌🏻

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  2. Estoy encantada con el material que envian y muy agradecida por tenerme en cuenta
    Me encanto el material de los signos
    Gracias gracias gracias 🙏💜

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  3. Los gráficos son muy orientativos!!
    Todo muy bien delicadamente explicado!

    Responder
  4. Gracias muchas gracias por ofrecer esta puerta hacia mí saber.
    Bendiciones en luz amor y paz.
    ONS!!!!

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  5. Agradecida con la información, un aporte para Ser un Mejor Humano a través de la Astrología. Excelente herramienta de autoconocimiento.

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  6. Gracias, muy enriquecedora y clara la información.
    Es importante saber las raíces mismas de nuestra vida.

    Responder
  7. Grasias muchísimas gracias por tan valiosa información

    Responder

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