En la gran ciudad de Kashi, la inmortal y gloriosa Varanasi, casa del Señor del Universo, donde se da el encuentro con la última muerte y donde la Luz se manifiesta en todo su esplendor, allí, ante los ojos de quienes su devoción les permite ver más allá de su humanidad, tienen presencia todas las fuerzas de este universo en eterna alabanza y postración ante la conciencia magnánime regente, el Señor Shiva.
Dentro de la vasta tradición y la literatura védica se describe a Shiva como el primer Yogi, el primer Maestro y como el Adi Vaidya, el primer médico. De esta forma, en Varanasi, se manifiesta también su aspecto en relación con la salud y la longevidad. Y es que en esta ciudad, guardiana del registro de toda nuestra humanidad y divinidad, se encuentra también registro vivo de los orígenes humanos y cósmicos de la ciencia védica de la vida y la medicina, Ayurveda.
Alrededor del siglo II a.C. reinó en esta ciudad Divodasa Dhanvantari también conocido como Kasiraj Dhanvantari, un legendario rey y médico cirujano, una encarnación del Señor Vishnu en su forma de Sri Dhanvantari (el Padre Cósmico de ayurveda), fuerza preservadora encargada de la ciencia de la vida, de la salud y la medicina. Al rey Divodasa Dhanvatari se le atribuye la división del conocimiento de ayurveda en las 8 ramas y la emanación de la enseñanza relacionada a la más excelsa de estas ramas, Shalya o cirugía, enseñanza que impartió en la forma clásica de Guru-shishya o Maestro-discípulo a Sushruta, autor del Sushruta Samhita, el tratado mayor de cirugía ayurvédica.
Algunas corrientes también atribuyen a Divodasa la composición del Dhanvantari Nighantu, uno de los textos más antiguos que describe plantas medicinales, formulaciones terapéuticas, diagnóstico y tratamiento. Todo este trabajo de desarrollo de elevadísima conciencia medicinal ocurriría en las cercanías del Ganges y los ghats de Kashi, a las orillas de la ciudad que siempre mira al este y al sol naciente.

El Pozo de Dhanvantari, aguas de medicina y longevidad
Los siglos de historia también sostienen que durante el reinado de este Kashiraj se habría creado un pozo cuyas aguas poseían propiedades curativas para trastornos intestinales y otras enfermedades, debido a que Dhanvantari habría bendecido las aguas y depositado en sus profundidades, no solo sustancias medicinales sino también la sabiduría de ayurveda.
Así, en la zona de Daranagar, dentro de los anillos que circundan el epicentro de Kashi Vishwanath o de Shiva como Señor del Universo, se encuentra también el Templo de Mahamrityunjaya, hogar del Mahamrityunjaya Lingam. Aquí Shiva se presenta como el conquistador de la muerte, el señor de la inmortalidad, un aspecto que permite la trascendencia de este plano y el alcance de la Supraconciencia. En esta representación morfológica de Shiva, el Elemento Agua es fundamental, tiene 8 brazos, y en los dos superiores sostiene jarrones que vierten agua simbolizando la constante purificación. En un fractal más humano, este templo es visitado por quienes buscan proteger sus vidas, evitar la muerte prematura, sanarse y promover su longevidad.
En los predios de este extraordinario templo, inmensamente vivo y pleno de corredores, lingams, deidades y mantras activos, se encuentra el Kalodak Koop, el pozo al que los devotos llaman el Pozo de Dhanvantari. En los textos del Kashi Khanda del Skanda Purana se relata un diálogo divino en el que el Señor Shiva describe los sagrados Teerths (estanques) y Koops (pozos) de la ciudad de Kashi. Menciona también al lingam Dhanvatareshwar, el cual se encuentra dentro de los espacios del actual templo de Mahamrityunjaya.
Los textos antiguos igualmente hacen referencia al pozo Dhanvantareshwar, cercano a este lingam, donde el Señor Dhanvantari habría descendido para depositar medicinas divinas. Aunque el pozo original ya no es visible, la tradición sostiene que sus aguas se fusionan con las del cercano Kalodak Koop del Templo de Mahamrityunjaya, donde hasta el día de hoy, cientos de personas profundamente devotas se acercan para beber y rociar sus cuerpos con estas aguas medicinales y santas, buscando mejorar su salud, curarse de enfermedades, purificarse y consagrarse.
Espiritualidad, medicina, historia y ciencia
En el estudio del Dr. Sharadendu Bali (2025): El pozo de vida del Señor Dhanvantari en Varanasi: aguas sagradas, intestinos saludables, el pozo es descrito como un lugar en donde convergen la tradición espiritual, la historia médica y características geológicas particulares.
Relatos transmitidos durante siglos son testimonio de que las personas que sufrían trastornos intestinales podían mejorar su salud simplemente bebiendo el agua del pozo durante un período de cuatro a seis semanas. Lo que el estudio revela es que la composición mineral del pozo actúa de forma directa en el intestino humano ya que sus aguas provienen de reservas subterráneas profundas y “en estos acuíferos, las condiciones anaeróbicas permiten que minerales como el hierro y el manganeso permanezcan en forma iónica soluble, lo que facilita su absorción tanto por las células intestinales como por los microorganismos presentes en el intestino humano”.
El estudio señala que el agua contiene diversos oligoelementos que podrían influir positivamente en el microbioma intestinal y en la salud general del organismo. Gracias a esta combinación de minerales, el agua podría actuar como una especie de solución prebiótica natural, capaz de favorecer el equilibrio de la microbiota intestinal. El pozo contiene principalmente magnesio, manganeso, hierro, calcio y zinc.
Desde la perspectiva ayurvédica, el hecho de que este pozo sea considerado una fuente de medicina para trastornos digestivos e intestinales y que ese haya sido el propósito de Dhanvatari tiene profundo sentido. Ayurveda sostiene desde hace milenios que el origen de las enfermedades se encuentra en el sistema digestivo donde residen los asientos principales de las bioenergías que regulan todas las funciones del cuerpo y la mente, Tridosha, siendo los intestinos las casas de vata y pitta dosha. En este sentido, la salud digestiva no es un aspecto aislado a considerar, sino que es la base misma de la salud integral del ser humano.
Se atribuye a las aguas de este pozo la capacidad de favorecer el bienestar de todo el organismo y la cura de enfermedades, comenzando por el equilibrio del sistema digestivo. Hoy en día, los avances en la investigación del microbioma, finalmente comienzan a demostrar esta sabiduría ancestral, al evidenciar la profunda influencia del intestino en la salud total, incluyendo su relación con el sistema nervioso entérico, la salud ósea, inmunológica y mental. De esta manera, las enseñanzas ayurvédicas sobre el tracto gastrointestinal, así como las antiguas creencias y la Fe de las personas en torno a las propiedades digestivas del agua del Pozo de Dhanvantari, adquieren un revelador significado.

Divodasa Dhanvantari: el alquimista de las aguas
El estudio del Dr. Sharadendu Bali plantea además una hipótesis complementaria basada en la tradición ayurvédica que llega a una aproximación más que consciente de los verdaderos orígenes de la medicina. Según esta perspectiva y haciendo honor a la historia, es muy posible que al construirse el pozo, el rey Divodasa Dhanvantari haya incorporado bhasmas (cenizas medicinales) provenientes de los cinco metales sagrados conocidos como Panchaloha o Panchadhatu. Siendo así, pequeñas cantidades de estos materiales podrían haberse disuelto gradualmente en el agua procedente de los acuíferos subterráneos, contribuyendo a su composición mineral e inmensamente medicinal.
En la cosmología India, estos cinco metales se asocian con los cinco grandes elementos o Pancha Mahabhutas que constituyen el universo y que son la estructura esencial del cuerpo y la mente humana. Han sido utilizado tradicionalmente en la creación de objetos sagrados dentro del ámbito ritual, incluyendo imgánes y diversos elementos ceremoniales. Los Panchaloha y su asociación con los Elementos es la siguiente:
1. Éter (Akasha): plomo, zinc o estaño
2. Tierra (Prithvi): cobre
3. Agua (Jala): plata
4. Fuego (Agni): oro
5. Aire (Vayu): hierro
Asimismo, su uso forma parte del vasto legado ayurvédico conocido como Rasa Shastra, una disciplina que comprende preparaciones alquímicas elaboradas a partir de mercurio y otros metales. Estas formulaciones son consideradas importantes Rasayanas o medicinas de rejuvenecimiento, reconocidas por su impacto profundo, especialmente sobre el sistema nervioso, que hoy también se sabe habita en los intestinos. Parte de este legado son los bhasmas, en los cuales las propiedades originales de estos metales son transformadas, volviéndose aptos y no tóxicos para el organismo.
En este sentido los cimientos del Pozo de Dhanvantari son, en esencia, una muestra viva de la sabiduría ayurvédica y su aplicación como medicinal primordial y milenaria, siendo Divodasa Dhanvantari uno de sus más excelsos representantes humanos y divinos. Él dejó, como parte de su gran legado una solución medicinal de altísima frecuencia depositada en las aguas de este pozo, el cual brota de las incontables corrientes subterráneas de uno de los lugares energéticamente más potentes de este planeta, donde él reinó en vida, Kashi, la ciudad protegida por el Señor Shiva, lo cual garantizaría y resguardaría la sacralidad indefinidamente de este reservorio de salud para la humanidad.
Así fue y así Es.
Om Sri Dhanvantre Namaha
Om Namaha Shivaya
Fuentes:
Bali, Sharadendu (2025). Lord Dhanvantari’s Well of Life in Varanasi: Sacred Waters, Healthy Guts. Scholars Journal of Arts Humanities and Social Sciences.
Mis vivencias y recorridos por la ciudad de Varanasi junto al CLEV y la EVD, bajo la Gracia de Mataji.
Escrito por Bárbara Flores - Mesa de investigación y redacción CLEV

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